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FESTIVAL
INTERNACIONAL DE ARTE DE
CALI.
Cumpliendo con sus objetivos de llevar las mejores
expresiones artísticas y culturales a todos los estamentos
socio-económicos de la ciudad, en 1986 Proartes revivió el
tradicional Festival de Arte de Cali que tanto renombre le
diera a la capital vallecaucana y al país en la década del
60 y a comienzos del 70.
Gracias a su carácter multidisciplinario y democrático, esta
gran fiesta de la Cultura incluye actividades en música,
danza, teatro, artes plásticas, cine, fotografía, literatura
y muestras de cultura popular. De esa manera, en cada una de
sus versiones se resalta la vida y obra de alguna figura de
las artes y las letras en Colombia y se premia a los
ganadores de los diversos concursos y becas que se convocan
con motivo del evento.
Entre los ejes del Festival, se incluye la realización de
talleres y seminarios que buscan dejar una huella permanente
en los trabajadores de la cultura y estudiantes en
formación.
Con una amplia participación nacional, en 1987 el Festival
logró consolidarse. En esa ocasión se le rindió un
significativo homenaje al escritor antioqueño Manuel Mejía
Vallejo. Como consecuencia del exitoso resultado obtenido,
en 1988 se le dio carácter internacional y se lanzaron
diversos concursos con proyección hispanoamericana.
Esta vez se hizo reconocimiento especial al poeta y
narrador Álvaro Mutis a quien además la Universidad del
Valle le otorgó el doctorado Honoris Causa.
En 1989, el cantante caleño Francisco Vergara fue el
escogido para recibir la Orden al Mérito del Festival en
reconocimiento a su brillante carrera profesional y a sus
aportes a la Ópera de Colombia. De la misma manera en ese
mismo año se decidió dar por primera vez la Orden al Mérito
Artístico en Cultural Populares al compositor Lucho
Bermúdez.
Igualmente, se institucionalizó la popular Calle del Arte.
Localizada en la Manzana “T” y semejando las casa de los
barrios más tradicionales de la ciudad como San Antonio, San
Cayetano, San Nicolás, con este espacio se ha pretendido
rescatar valores ancestrales y promover artistas.
En la Calle del Arte se reúnen mimos, agrupaciones
musicales, teatreros, artesanos, titiriteros, y todo aquello
que mana el arte, la cultura y la vida.
De la misma manera en ese espacio se creó, además, el
“Rincón Bohemio”, con charlas, proyecciones, danzas y
ejemplos musicales de manifestaciones culturales populares
específicas con la participación de todas las instituciones
culturales públicas y privadas, de intelectuales y artistas
y del Gobierno.
El Festival continúa su evolución cada dos años. Cali se
viste de fiesta y sus calles se convierten en el escenario
de uno de los eventos más importantes de la ciudad. Lo
propio y lo extraño se unen para divertir en torno a la
cultura a toda una ciudad y un Departamento a donde también
llegan las estelas del Festival. |